Vuelve la regata Plymouth-San Sebastián, recuperada 30 años después de su última edición. Regresa la cita que nació para fortalecer la relación entre las dos ciudades hermanadas. Distanciadas durante años, hoy están algo más cerca. En la primera edición en 1986 participaron 47 barcos y en 1988 y 1990 se llegó a 69. Mucho ha cambiado la navegación desde aquella primera ocasión. Entonces las tripulaciones no contaban con GPS.
Ésta será la séptima edición, y como establece el reglamento, en esta ocasión las embarcaciones partirán desde Plymouth en dirección a San Sebastián porque en la última ocasión fue en sentido inverso. Esta circunstancia ha hecho que todos los barcos no ingleses participantes en la regata hayan tenido que hacer un largo desplazamiento desde sus puertos de origen hasta Plymouth, una ciudad de 260.000 habitantes, con un rico pasado marítimo y que posee uno de los más grandes y espectaculares puertos naturales en el mundo. Los guipuzcoanos salieron de nuestra costa hace días de forma escalonada y después de una travesía de norte a sur ya descansan ultimando detalles en el puerto de Plymouth, donde han sido recibidos con los brazos abiertos por los integrantes del Royal Western Yacht Club of England, que este año celebra su 199 aniversario. Los tripulantes, según confiesan, están deseando tomar la salida después de meses de preparación. Ayer celebraron una barbacoa conjunta y hoy los participantes serán recibidos en el consistorio de la ciudad inglesa.
Un cañonazo de la armada inglesa en Plymouth dará mañana la salida a las 12 horas. Por delante 460 millas náuticas hasta llegar a la bahía de La Concha donde estarán situadas las balizas de meta.
En la última edición celebrada el 8 de agosto de 1996, los primeros veleros cubrieron la distancia entre San Sebastián y Plymouth en seis días, así que la previsión es que entre el miércoles y jueves asomen por la bahía. Podrán llegar a cualquier hora, de día o de noche. En aquella edición participaron veinte embarcaciones de las que diez fueron de bandera británica, cuatro francesa y seis vascos –cuatro de San Sebastián, uno de Hondarribia y otro de Bizkaia–.